• DOMINGO

    Los domingos por la mañana solían ser su refugio, aunque ya nada lo era del todo. Se levantaba temprano, con el cuerpo cansado y la mente aún más. Ponía la pava para unos mates y, en la espera, encendía un cigarrillo. Se acomodaba en su rincón de siempre, junto a la ventana, con la mirada…